Tanto los humanos como los animales necesitan beber suficiente agua para estar sanos. Sin embargo, ¿la sed excesiva de un perro puede ser motivo de alarma? Investiga las causas de la hidratación excesiva de tu perro para ver si tus preocupaciones están justificadas.

En general, se acepta que un canino necesita entre 50 y 100 mililitros de agua por kilogramo de peso corporal cada día. Pero hay que tener en cuenta que esto es sólo un estándar y que cada animal puede tener ligeras variaciones. Múltiples variables, como el clima, la dieta y su nivel de actividad física, determinarán la cantidad de agua que necesita para mantenerse hidratado en un día determinado.

Si vigilas a tu mascota, podrás saber qué condiciones le hacen beber más agua de lo habitual. El dueño es el único que entiende realmente lo que supone vivir con él y cuidarlo. Si observas un cambio en la rutina o el comportamiento de tu mascota, es probable que seas el primero en darse cuenta.

¿Esta situación es normal?

El perro sabe lo que necesita para desarrollarse físicamente. Probablemente haya una buena razón si empieza a beber más de lo habitual. Sin embargo, a menudo se trata de un comportamiento perfectamente normal y nada de lo que preocuparse. Sin embargo, ¿ocurre lo mismo con los cachorros?

Los pequeños, suelen consumir una cantidad excesiva de agua o una cantidad insuficiente de comida. La razón de esto es elemental. Tienden a ingerir grandes cantidades de comida de una vez, lo que puede conducir a la deshidratación si subsisten principalmente con alimentos secos.

Pueden excederse fácilmente al tomar agua si juegan con fuentes de agua como mangueras de jardín y se llevan el agua directamente a la boca. En ocasiones, puede que simplemente beban por curiosidad.

No te asustes si tu perro empieza de repente a beber más de lo habitual, porque se trata de un comportamiento normal en algunos animales estresados. Puede que su cuerpo simplemente se lo pida. Sin embargo, debes buscar más indicios si la actividad se produce por segundo día consecutivo.

¿Por qué mi perro bebe tanta agua?

El exceso de líquido en el cuerpo hace que la sangre se diluya cuando alguien empieza a beber más agua de lo normal. La sobrecarga provoca cambios en el equilibrio de agua y electrolitos del cuerpo. Es posible que se produzcan calambres musculares, problemas cardíacos y renales, y la interrupción de otros procesos que mantienen el buen funcionamiento del organismo. Sin embargo, se trata de una circunstancia excepcional.

Sin embargo, este comportamiento es el esperado cuando un animal está a punto de enfermarse. Si un perro vomita por cualquier motivo, lo último que debemos hacer es ofrecerle mucho de comer o beber, ya que esto podría desencadenar más irritación estomacal y vómitos. Este síntoma no siempre es consecuencia de una enfermedad grave, sino de una simple indigestión. Aun así, no demores en llevar a tu mascota al médico si ves que su aumento de sed va acompañado de otros signos preocupantes.

En todo caso, la ingesta de agua es directamente proporcional a la temperatura del aire, como la mayoría de la gente sabe por experiencia y, un animal no es una excepción. Un tiempo más caluroso significa un mayor consumo de agua para los perros, pero no es motivo de alarma. Lo que hay que vigilar son los golpes de calor.

La dieta de un perro incluye fuentes de hidratación tanto líquidas como sólidas. La comida húmeda reduce el consumo de agua, ya que las mascotas están más llenas después de comer. Beberá más agua si le das comida seca. Después de hacer cambios en la alimentación, los niveles de sed de tu perro pueden fluctuar. Simplemente hay que recordar que es normal, pero si es una situación constante conviene acudir al veterinario para que sea él quien evalué la condición de la mascota.