La apariencia de un perro obeso puede ser incluso un motivo de simpatía para algunas personas, pero la obesidad canina es definitivamente un asunto serio, que puede generar graves problemas de salud para el animal. Al igual que los humanos, un perro obeso es más propenso a desarrollar problemas cardíacos, diabetes y a tener dificultades en las articulaciones y la cadera.

Algunas razas de perro son más propensas al sobrepeso que otras. Hay perros, por ejemplo, que son más activos y requieren largos paseos para cansarse, mientras que otros prefieren comer y dormir todo el día. Obviamente, los perros más perezosos tienen más probabilidades de tener sobrepeso que los más inquietos.

La edad avanzada y otras condiciones pueden conducir a la obesidad canina

La obesidad en los perros también es más común en la vejez, ya que el metabolismo de las mascotas se ralentiza y los niveles de energía disminuyen. Muchos cuidadores siguen alimentando a los animales senior con la misma cantidad de comida, pero es necesario ajustar el plan nutricional (con una ración específica para perros senior) y el ejercicio durante esta fase de la vida.

Los perros pueden, aún, ser obesos por cuenta de otras enfermedades, como hipotiroidismo, hiperadreno (enfermedad de Cushing) e insulinoma. La sobrealimentación, la predisposición genética (como el síndrome braquicéfalo) y una nutrición inadecuada son también algunos de los factores que pueden provocar un aumento de peso en las mascotas. Vea, a continuación, las 5 razas más propensas a tener obesidad canina:

1. Pug carlino

Aunque los Pugs ya tienen naturalmente un cuerpo más voluminoso, la raza es una de las que más sufre con el exceso de peso. El problema agrava especialmente su enfermedad preexistente: el síndrome braquicéfalo. Con algunos kilos de más, el Pug (o cualquier perro braquicéfalo) puede estar con la respiración comprometida. La obesidad sigue generando otras consecuencias y alertas sanitarias relacionadas con los carlinos, como la diabetes, los problemas cardíacos, la hipertensión arterial, los daños en las articulaciones y una menor esperanza de vida. Las causas de un Pug obeso pueden variar de un caso a otro, pero a menudo están relacionadas con el comportamiento de los guardianes que no son conscientes de la importancia de una dieta regular y la práctica de ejercicios.

2. Dachshund

Los simpáticos «salchichas», como se conoce popularmente a los perros dachshund, pueden desarrollar graves problemas de salud con la obesidad. En particular, sus espaldas desproporcionadamente largas suelen crear dificultades estructurales en la columna vertebral, y el sobrepeso sólo agrava esta situación. Además de la tensión adicional sobre la columna vertebral, los «gordos» con sobrepeso pueden desarrollar enfermedades cardíacas, trastornos metabólicos y dolencias relacionadas con el sistema respiratorio. Con tantas consecuencias, es sumamente importante que sepas reconocer cuando tu dachshund tiene sobrepeso y así prepararlo para una dieta prescrita por el veterinario. Como estos cachorros tienen las patas cortas, no pueden moverse ni hacer tanto ejercicio como la mayoría de las otras razas. Por lo tanto, ¡es bueno vigilarlos siempre!

3. Basset Hound

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En el pasado, debido a su excelente capacidad olfativa, los cachorros de Basset Hound se criaban para cazar pequeños animales como liebres y conejos. Hoy en día, menos activos, han encontrado su lugar como mascota familiar y un excelente compañero de sofá. Debido a su apetito y comportamiento perezoso, el Basset tiene una fuerte tendencia a ganar peso, lo que no es saludable para el animal. El exceso de kilos puede crear problemas en la columna y las articulaciones, ya que su pequeño cuerpo no puede soportar este peso extra. Para ayudar al animal a perder peso, lo ideal es aumentar la cantidad de ejercicios por semana y consultar a un veterinario especialista en nutrición para cambiar la selección de alimentos.

4. El Beagle

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Al igual que el Basset, el Beagle también es un perro al que le gusta comer por naturaleza. Por lo tanto, no es de extrañar que esté en la lista de razas que tienen una mayor incidencia de casos de sobrepeso y obesidad, especialmente cuando se hacen mayores. El exceso de calorías puede comprometer considerablemente la salud de los Beagles, a menos que se les anime a hacer ejercicio con regularidad. Controlar su dieta también es esencial para evitar un perro Beagle con sobrepeso. Aunque sea difícil resistirse a la mirada de compasión del pequeño bicho, evita darle sobras o trozos de comida.

5. El Bulldog Inglés

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A primera vista, los Bulldogs ingleses pueden parecer un poco fieros, pero están lejos de serlo: son leales, cariñosos, gentiles y muy golosos. Además de su voraz apetito, no suelen hacer ejercicio y prefieren relajarse en la cama o en el sofá. Esta condición sedentaria, por tanto, puede hacer que los perros de esta raza se vuelvan obesos muy rápidamente. Como los Bulldogs son braquicéfalos (razas con el hocico corto y plano), el exceso de peso puede comprometer aún más la respiración del animal.

Esto puede provocar o agravar enfermedades respiratorias graves, como la bronquitis. Para determinar si su Bulldog Inglés está en forma o no, la cintura debe ser un poco más delgada en relación con las caderas. Si no siente las costillas, hable con el veterinario de su mascota