El gato ya es un animal considerado muy mimoso. Si es más gordo, entonces, no hay nadie que pueda resistirse a ese encanto. Pero un gato obeso puede presentar graves problemas de salud. Al fin y al cabo, no está en su naturaleza (ni en su biotipo) el sobrepeso. Incluso los gatos gigantes deben tener un peso compatible con su tamaño para mantenerse sanos. ¿Quiere entender mejor los riesgos que sufren los gatos obesos? A continuación explicamos todos los problemas que puede acarrear la obesidad y qué hacer en caso de que tu gatito tenga sobrepeso.

Gato obeso: ¿qué hacer?

Si notas que tu gatito está obeso, lo ideal es llevarlo al veterinario para que entre en una dieta con raciones específicas. El profesional también evaluará si no está afectado por otro problema desencadenado por el exceso de grasa. Una de las principales enfermedades que pueden surgir es la diabetes felina: aparece cuando hay un aumento de la tasa de glucosa en la sangre del animal por falta de insulina. El felino también puede presentar problemas hepáticos, articulares y dermatológicos debido al exceso de peso.

Es posible que el veterinario recomiende un pienso para gatos obesos de la categoría medicada tras evaluar la puntuación corporal del gatito, las raciones «light» y «gatos castrados» son sólo para el mantenimiento del peso y no para la dieta.

¿Cómo evitar la obesidad en los gatitos?

La falta de estímulos para el felino durante el día a día, sumada a una dieta con pienso de baja calidad, es una de las principales causas del aumento de peso. Por lo tanto, es importante seguir la tabla de la cantidad diaria de comida que su gatito puede comer. Esta tabla se encuentra en el reverso del envase del pienso, y se divide por peso, edad del animal y nivel de actividad. Lo ideal es sopesar la cantidad del día, para no ofrecer una cantidad mayor de la necesaria.

La mejor manera de evitar el exceso de peso en tu gatito es estimulando actividades de enriquecimiento ambiental, con juguetes e instalación de estanterías y nichos para que pueda trepar. También vale la pena invertir en juegos que le hagan moverse. Los bocadillos y las bolsitas para gatos deben ofrecerse con moderación.