Con el embarazo de una gata a la vista, es esencial que el guardián tenga algunos cuidados para que la gestación del felino se desarrolle lo mejor posible. Aunque los gatos son animales autosuficientes en la mayoría de los casos, hay varias tareas sencillas pero esenciales que puedes hacer para que tu gata embarazada esté cómoda, feliz y tranquila. Después del parto, la mamá y sus gatitos recién nacidos siguen necesitando atención, sobre todo si ocurre algo fuera de lo normal y hay que llamar al veterinario.

Si tu gata está esperando una camada, no te preocupes, en este artículo se ha reunido la información necesaria para que prepares a la futura mamá para la llegada de los gatitos, así como consejos para el posparto. Compruébalo.

¿Cuáles son los indicadores del embarazo en las gatas y cuánto dura?

El embarazo en las gatas dura 63 días. En los 63 días que siguen a la preñez de la gata, su cuerpo se altera gradualmente a medida que los fetos se desarrollan. Sin embargo, no hay muchos cambios observables durante las primeras semanas de embarazo. En su lugar, los propietarios pueden notar que los pezones se «empalidecen» (se vuelven más rosados) y se hacen más visibles. Después, a medida que se acerque la fecha del parto, la hembra irá ganando peso y las glándulas mamarias empezarán a llenarse.

Las hormonas de la hembra también provocan cambios de comportamiento, y empezará a buscar un lugar adecuado para ocultar a sus gatitos. La seguridad de sus gatitos es mucho menos segura sin el refugio de una familia humana. El lugar debe ser seguro, seco y estar bien escondido para que los gatitos sobrevivan en la naturaleza. La hembra puede incluso elegir varios nidos para tener lugares seguros de reserva en caso de que su lugar principal esté en peligro.

Los propietarios pueden observar un comportamiento de «anidación» en el hogar (probablemente en las dos últimas semanas de gestación). Al dar a luz, la gata optará por una zona tranquila, segura y frecuentemente oscura. Si resulta que éste es el lugar preferido por la gata para dar a luz, los propietarios pueden darle una caja de cartón o una cama con ropa de cama. La cama debe ser cómoda para acurrucarse en ella, pero no debe tener bolsillos o pliegues que puedan encerrar a los gatitos. Las gatas eligen dar a luz en diversos lugares, como armarios, debajo de las camas, cobertizos, etc. Algunas incluso optan por hacerlo en la cama de su dueño.

¿Cómo preparar la casa para una gata embarazada?

Unas dos semanas antes del nacimiento de los gatitos, hay que preparar una zona tranquila, aireada y acogedora para que la gata embarazada dé a luz. Cuando no se dispone de un lugar adecuado, las mamás suelen elegir los espacios más incómodos para recibir su camada. Asegúrate de dejar a tu gatito alejado de otros animales de la casa y de los niños: en el caso de las gatas embarazadas, el comportamiento agresivo puede aparecer en las últimas semanas de gestación.

En el lugar de la casa que hayas elegido, instala una «caja de maternidad» para albergar a la gata y a sus gatitos. Opta por un compartimento espacioso y lo suficientemente alto para que los gatitos no se caigan a los lados (de 10 a 15 centímetros). Para facilitar la limpieza, cubra la base con una bolsa de plástico y papel de periódico. Encima, coloca una manta suave o una toalla. Aquí tienes algunas sugerencias para preparar el refugio de tu mamá felina:

  • Caja de transporte para gatos, con apertura frontal y puerta retirada;
  • Caja de cartón (¡siempre es una opción popular entre los gatos!);
  • Cesto de plástico para la ropa sucia, no tan alto;
  • Caja de mercado cubierta con una manta.

Prepare el nido unos días antes del parto y deje que su gato lo encuentre por sí mismo. Si no lo encuentra o no quiere acercarse a él, dale un poco más de tiempo. Como las gatas son imprevisibles, es posible que la mamá elija otra zona para recibir a los gatitos; si es así, es mejor dejarla sola, siempre que el lugar no sea peligroso.

¿Cómo tratar la necesidad de la gatita embarazada?

Durante el embarazo, algunas gatas pueden mostrar signos de excesiva necesidad. Esto ocurre porque el instinto maternal ya está surgiendo en el animal. Si su gato empieza a buscar afecto, a pasar junto a sus piernas y a ronronear por encima de lo normal, préstele más atención. Después de todo, una gatita embarazada se merece todos los mimos, ¿no?

¿Cómo es la alimentación de una gata embarazada?

El cuidado con la alimentación del animal debe ser visto cuidadosamente por el tutor. Durante la gestación, las gatas tienden a comer más de lo habitual, desde el inicio del embarazo hasta el periodo de lactancia. La selección del alimento debe contener todas las vitaminas y nutrientes necesarios para que los gatitos se desarrollen de forma saludable. Merece la pena consultar al veterinario para que le indique una dieta especial para gatitas embarazadas.

¿El embarazo de las gatas necesita el acompañamiento de un veterinario?

En primer lugar, es importante acudir a un veterinario para analizar la aptitud de su gata para criar y recibir consejos sobre la vacunación. Sin embargo, si ya está embarazada, hable con el médico sobre los cuidados específicos, como lo que la gata puede comer en las diferentes etapas del embarazo y los procedimientos de desparasitación. En relación con el momento del nacimiento, lo más habitual es que se produzca de forma natural, sin intervención humana. No obstante, llame a la asistencia veterinaria si tiene algún problema.

¿Cómo debe ser el parto en casa?

Tanto si has presenciado el nacimiento de gatos como si no, recuerda mantener la calma y no entrar en pánico cuando llegue el momento. El secreto para ser un perfecto asistente al parto es respetar el tiempo del animal y tener espíritu de espectador. Prefiera observar a su gato en silencio, desde la distancia, siempre con cuidado de no ponerlo ansioso ni causarle ningún tipo de estrés. Limita también el número de personas en el entorno para que todo fluya sin ninguna distracción para la madre. Vea a continuación algunas etapas del parto, desde el inicio de las contracciones hasta la llegada de los gatitos:

  • Comienzan las contracciones, pero no son necesariamente visibles. El gatito suele estar inquieto y busca un lugar para dar a luz, aunque éste ya haya sido elegido;
  • La futura madre puede vocalizar intensamente, es decir, ronronear y maullar muy fuerte. También jadeará y se rascará en el lugar del nido;
  • Es posible que la gata comience a lamerse constantemente, sobre todo tras la aparición de un líquido blanco o amarillento y la liberación del tapón mucoso. A partir de entonces, no tardan en nacer los primeros gatitos;
  • La duración del parto varía de un animal a otro, pero generalmente se produce entre 6 y 12 horas, pudiendo llegar a 24 horas en algunos casos. Cada gatito emerge en un intervalo de 30 a 45 minutos;
  • Los gatitos saldrán conectados al cordón umbilical y dentro de la bolsa amniótica (fina membrana que rodea al gatito), que la madre romperá con la boca. Después, lamerá al gatito para limpiarlo y animarlo a empezar a respirar;
  • Tras el nacimiento de cada uno, las placentas serán expulsadas. Puede que se coma algunas, pero esto es completamente normal en el mundo felino, ¡no te preocupes!

¿Qué complicaciones pueden surgir y cuándo hay que intervenir?

El parto es un proceso natural y, por lo general, la gata ya sabe exactamente qué hacer. Dale un poco de espacio e interfiere sólo en caso de complicaciones. Si la futura mamá tiene alguna dificultad, puedes ayudarla con cuidado. En caso de problemas más graves, póngase en contacto con el veterinario. Una vez iniciado el parto, es importante tener a mano el número de teléfono del profesional de urgencias y los medios de transporte preparados.

Si la madre no es capaz de romper la membrana, debes realizar este procedimiento, manteniendo siempre la higiene del espacio y usando guantes. Rompe con cuidado la bolsa amniótica y coloca al recién nacido sobre una toalla. Limpie suavemente las secreciones de la nariz y la boca del gatito para que pueda respirar. Si quieres, límpialo suavemente con un paño caliente para crear una sensación de comodidad.

Estas son algunas situaciones en las que se debe llamar al veterinario:

  • Si después de aproximadamente dos horas desde el inicio del parto no sale ningún gatito;
  • Si el parto dura más de lo normal;
  • Si la gata tiene fuertes contracciones y no puede expulsar al gatito. Esto puede indicar alguna obstrucción o un gatito de gran tamaño;
  • Si un gato se queda atascado en medio del camino;
  • Si hay una pérdida excesiva de sangre o una secreción verdosa;
  • Si el primer gatito ha llegado y no ha aparecido ningún otro gatito después de una hora;

Comprueba si hay menos placentas en relación con el número de gatitos. Aunque la gata puede haberse comido una parte (o toda) para ocultar la evidencia del nacimiento o dos gatitos pueden haber compartido la misma, esto podría ser un signo de retención de placenta. En caso de duda, llama al veterinario.

¿Cómo son los momentos justo después del nacimiento?

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Una vez completado el parto, la nueva madre se limpiará y dejará que sus crías se alimenten. Si algún gatito no puede mamar, consulta a tu veterinario para que te oriente y quizás te recomiende un sustituto de la leche. Recuerda que los gatitos recién nacidos no pueden pasar más de unas horas sin leche.

El calor es muy importante para los pequeños felinos. Normalmente, la gata utiliza su propia temperatura corporal para mantener el calor de sus recién nacidos, pero puede ignorar esta tarea si está demasiado cansada y alterada. En este caso, utilice recursos artificiales para proporcionar calor a los gatitos, como una bolsa de agua caliente cubierta con una toalla cerca. Asegúrate también de que la ropa de cama esté limpia y seca.

Asegúrate también de que la gata tenga acceso a agua, comida y una caja de arena limpia. Pero cuidado: elige un lugar fuera del alcance de los gatitos para que no se atasquen o se ahoguen.

¿Cuánto tiempo pueden estar los gatitos separados de su madre y cuál es la importancia de respetarlo?

En los primeros días de vida, los gatitos dependen totalmente de su madre. Si es posible, no los separes hasta que tengan al menos ocho semanas de edad, excepto bajo consejo veterinario. Durante este periodo, los gatitos tienen acceso a la leche materna, una fuente de nutrientes fundamental para un desarrollo saludable. Separarlos de su madre demasiado pronto puede provocar deficiencias nutricionales y problemas de comportamiento. Pide consejo a tu veterinario sobre el mejor momento para trasladar a los gatitos.