Para aquellos que no pueden permitirse una esterilización del gato, es importante que lo hagan. Para aquellos que no pueden permitirse una camada, la castración es la forma más eficaz de evitar tener una gata embarazada, especialmente si no es deseada. Esto ayuda a controlar el exceso de gatos sin hogar y, en consecuencia, el abandono. Además, la castración aporta varios beneficios para la salud del animal e incluso puede mejorar algunos comportamientos.

¿Cómo afecta la castración del gato al comportamiento del animal?

La cirugía de castración de gatos consiste en la esterilización del animal a partir de la extirpación de los testículos, en el caso de los machos, y de los ovarios y el útero, en el caso de las hembras. Como resultado, se produce una disminución de la producción de hormonas sexuales que funcionan como una especie de «desencadenante» de varias actitudes tomadas por los gatos. Así, la falta de estas hormonas provoca cambios muy notables en el comportamiento de estos animales, principalmente relacionados con cuestiones sexuales.

Cuando no están castrados, los machos suelen marcar su territorio con orina y pueden involucrarse en peleas callejeras con otros gatos. La gata en celo se agita mucho y el instinto de reproducción le hará intentar escapar a la calle por cualquier medio. Por otro lado, estará muy necesitada y vocalizará más a menudo, sobre todo por la noche.

¿Y cuáles son los cambios más notables después de la castración? Los principales cambios son que el gato se volverá menos territorial y menos agresivo. Además, las famosas «escapadas» de casa también dejan de producirse, pues ya no hay necesidad de cruzar. La tendencia es que los gatos esterilizados adopten un comportamiento más tranquilo, calmado y dócil. Muchos tutores pueden pensar que esto se debe a una pérdida de personalidad, pero en realidad es una cuestión puramente hormonal.

¿Un gato esterilizado dejara de aparearse? ¿Mito o verdad?

La castración es capaz de eliminar varios comportamientos sexuales de los gatos, pero no es una garantía de que el animal no vuelva a aparearse. De hecho, esto dependerá mucho de las circunstancias en las que viva el animal. Si una gata esterilizada convive con otra que no lo está y que está en celo, por ejemplo, el apareamiento puede producirse, pero el óvulo no será fecundado, ya que el macho no es capaz de producir la hormona necesaria para ello.

Pero si el gato no tiene ningún contacto con un animal que no haya sido castrado, las posibilidades de que se produzca cualquier apareamiento disminuyen considerablemente.

¿Una gata esterilizada entra en celo?

La castración de un gato también afecta a su comportamiento, dejándolo más estable y menos agitado. Si la gata muestra signos de que está en celo, hay que estar alerta. No es común que esto ocurra, ya que la esterilización detiene la producción de las hormonas progesterona y estrógeno, pero puede ser que sea portadora de una enfermedad llamada síndrome del ovario remanente. En estos casos, es imprescindible consultar a un veterinario, que diagnosticará correctamente e indicará el mejor tratamiento para el felino.

¿Cambia la comida? ¿Cuál es el mejor pienso para gatos esterilizados?

Después de la castración, el cuidado con la alimentación es esencial para evitar problemas de obesidad. El gato tiende a tener menos energía para las actividades físicas después de someterse al procedimiento quirúrgico. La falta de una alimentación adecuada puede acabar aportando unos kilos de más al felino. Por lo tanto, el cambio al alimento indicado para gatos castrados es sumamente importante para que la salud de su amigo de cuatro patas no se vea perjudicada. Estos alimentos son más equilibrados que las dietas ordinarias y proporcionan los nutrientes necesarios para esta nueva fase de la vida de su gato.